Cómo renunciar a tu trabajo sin quedar mal

Si estas pensando en renunciar a tu trabajo, asegúrate de leer este artículo antes! Aquí te compartiré el mapa sobre cómo renunciar a tu trabajo sin quedar mal y mantener una buena relación con tu ex jefe.

Existen formalidades que son importantes que conozcas al momento de renunciar a tu trabajo para que el proceso sea amigable, fácil de manejar y seguro para ti y tu salud mental!

Cómo renunciar a tu trabajo sin quedar mal.

¿Cómo renunciar a tu trabajo en buenos términos?

Sabemos lo difícil que puede ser comunicar la renuncia, especialmente si llevas años trabajando para la empresa y has creado vínculos amistosos con tus compañeros de trabajo, jefes y clientes. En Creadoras Club te recomendamos que hasta el último día en la empresa te asegures de dejar una buena impresión.

Renunciar a tu trabajo no es un evento tan grande como lo imaginas.

A lo largo de tu trayectoria profesional es muy probable que en más de una ocasión decidas renunciar a tu trabajo… Sea por desacuerdos, inconformidad, nuevas aspiraciones, nuevos cargos, mudanzas o razones de mayor peso. Hoy en día la permanencia en las empresas suele ser mucho más breve que en el pasado.

Al menos de que sea la dueña de la empresa, es poco frecuente que la vida laboral de una persona transcurra en una sola organización.

Si sientes que ha llegado el momento de darle un nuevo rumbo a tu carrera, toma en cuenta estas recomendaciones. Así te asegurarás de dejar un buen recuerdo y mantener la buena estima de tus jefes y colaboradores.

Normalicemos la renuncia planificada: cuando te das cuenta de que estás lista para el siguiente nivel y ¡haces algo al respecto sin que nadie salga herido! (Independientemente de que vayas a ser tu propia jefa o no!)

Pero antes…

¿Cómo saber si renunciar es la mejor decisión?

En ocasiones la frustración nos impulsa a tomar decisiones precipitadas. En materia laboral no conviene que te dejes llevar por las emociones.

Algunas consideraciones:

  • Evalúa si es realmente el momento apropiado para dejar tu trabajo.
  • Analiza las oportunidades del mercado y mide los pros y contras de tu situación actual.
  • Ten tus finanzas preparadas ante cualquier evento (especialmente si quieres emprender, ten al menos 6 meses de tu sueldo ahorrados!).
  • Valida al menos 2 planes de negocio adicionales que te sirvan de respaldo en caso de que el plan original no funcione.
  • Pon todas tus cartas sobre la mesa y consigue claridad sobre tus opciones actuales.

Si estás decidido a cambiar de empleo o tienes una oferta tentadora, procura cerrar en buenos términos tu relación laboral.

Mapa para renunciar a tu trabajo de la mejor manera posible

Cómo renunciar a tu trabajo sin quedar mal:

Infórmale a tu jefe antes que a nadie sobre tu decisión

Tu supervisor/ jefe/a debe ser quién se entere primero de tu decisión. No arriesgues que se entere por boca de otras personas sobre tu decisión de renunciar, así que evita comentarlo con alguien dentro y fuera del trabajo (al menos de que sea tu pareja o algún familiar!).

Independientemente de cómo sea la relación, es preferible que te dirijas a él o ella directamente. Si sabe lo noticia a través de un tercero, la situación podría hacerse más incómoda. Salvo que se trate de una falta grave de su parte, como maltrato o acoso. En este caso deberías recurrir al departamento de recursos humanos.

Cuando las comunicaciones son abiertas y cordiales, tu jefe/a agradecerá que antes con él. Juntxs podrán acordar un cierre de la relación que sea ventajoso para todos.

Además, evitas la posibilidad de que tus palabras sean mal interpretadas por chismes de pasillo. Un comentario fuera de lugar, pese a que no tenga mala intención, puede dañar tu reputación. 

Avisa con suficiente antelación

En algunos países la legislación no contempla el preaviso obligatorio, eso quiere decir que la relación laboral puede terminarse en cualquier momento por decisión de las partes. Sin embargo, siempre es conveniente avisar con antelación.

El plazo estándar es de dos semanas, aunque yo te recomendaría avisar con mínimo 1 mes de anticipación. Este tiempo permite a la empresa iniciar el proceso de selección de tu reemplazo y preparar la transición.

OJO: Algunos contratos de trabajo pueden tener una cláusula específica sobre este tema y en ese caso deberás apegarte a ella.

Comunica tu renuncia por escrito

La ley admite la renuncia oral, pero puede dar lugar a malentendidos. Lo ideal es escribir una carta de renuncia y entregarla directamente al supervisor/a. Este documento se anexará a tu expediente, como constancia de tu voluntad de terminar la relación laboral.

El formato de la carta es libre, pero debería al menos contener la siguiente información:

  • Declaración expresa de la renuncia.
  • Fecha en la que se hará efectiva. Es decir, hasta que día estarás trabajando en la empresa. Dado que no existe un plazo obligatorio, procura que coincida con la finalización de los proyectos en curso.
  • Motivo de la renuncia. Es una explicación opcional. Puede ser algo de carácter general, como “He aceptado una nueva posición en otra empresa” o aducir “razones personales”. Nadie puede exigir que des mayores detalles, es tu decisión.
  • Agradecimiento. Es también una sección voluntaria, pero son palabras que nunca están de más. En cualquier trabajo siempre hay aprendizajes valiosos y experiencias constructivas. Incluso puede ser algo tan vago como “Gracias por contratarme y ayudarme a crecer profesionalmente”. Es un detalle de cortesía, amistoso y saludable para ambas partes.
  • Datos y firma del trabajador.

Sé optimista

Es conveniente conversar acerca de la experiencia de trabajo antes de terminar la relación. Coméntale a tu supervisor, o al encargado de recursos humanos cómo ha sido tu paso por la empresa.

Enfócate en los aspectos positivos y comparte tus comentarios sobre la compañía y las formas de trabajo. El consejo por seguir es actuar con tacto y precaución. No es un buen momento para desahogarte o expresar tus quejas.

Mantén una actitud profesional. Recuerda que el objetivo es lograr una salida laboral amistosa.

Cumple con tus obligaciones

Dedica tus últimos días en la empresa a finiquitar los asuntos pendientes. Cumple con tus funciones con la misma entrega que has demostrado hasta ahora. Recuerda que tus responsabilidades terminan el día que te vas y no querrás arruinar tu reputación en el último momento.

Asegúrate de cumplir con las cláusulas del contrato

Infórmate sobre tus derechos y condiciones de finiquito. Revisa el contrato y programa una reunión con el encargado de recursos humanos para aclarar tus dudas.

Prepara la transición

Si te lo solicitan y es posible, permanece en tu empleo hasta que contraten a tu reemplazo. Esto suele ser complicado y casi nunca tendrás la oportunidad de entrenarlo. Por ello debes asegurarte de dejar todo muy bien organizado.

Es una buena idea hacer un manual o registro de los archivos y tareas pendientes. Facilítale a tus colegas la continuidad del trabajo. Incluso puedes compartir trucos o consejos para que tu reemplazo se adapte más rápidamente.

Borra tu información personal

Recuerda limpiar tu computadora y eliminar cualquier archivo o documento de carácter personal. Haz copia de los contactos que puedas necesitar en tu próximo puesto, siempre respetando las cláusulas de confidencialidad.

Solicita una referencia laboral

Antes de irte es recomendable que pidas cartas de referencia laboral. Puede ser un documento formal de la empresa, firmado por recursos humanos, o recomendaciones directas de tu jefe o colegas. Son avales valiosos a la hora de acreditar tu experiencia profesional.

Cómo escribir una carta de renuncia

La estructura de la carta de renuncia puede o no seguir las pautas de cualquier correspondencia profesional. Sin embargo, para hacerla de la forma más eficiente posible se puede dividir en las siguientes partes:

1. Encabezado

Fecha, ciudad, datos del destinatario y empresa. 

2. Primer párrafo

Motivo de la carta, esto es, la intención de renunciar. Aquí es donde informas a partir de qué fecha será efectiva la terminación del contrato laboral.

3. Segundo párrafo

Razones de la renuncia. Recuerda que el tono siempre debe ser positivo y enfocado hacia el futuro. Puede ir seguido de un par de frases donde manifiestes tu disposición para colaborar con la transición. Es preciso mencionar las formas de contacto, a través de una dirección de correo personal o número de teléfono. 

4. Agradecimiento

Pueden ser a la empresa en general, o a tu supervisor, si es el destinatario de la carta. Cuando la experiencia es particularmente memorable puedes entrar en detalles y mencionar proyectos o situaciones concretas.

5. Ultimo párrafo

Finalmente, si vas a pedir una carta de referencia, puedes añadir la solicitud en el último párrafo.

6. Cierre

“Atentamente”…. Tu nombre completo, firmar e información de contacto.

Ejemplo de carta de renuncia

Este modelo puede servirte de inspiración, pero debes personalizarlo con tus propias palabras y adecuarlo a tus circunstancias:

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